El meme en internet. Usos sociales, reinterpretación y significados, a partir deHarlem Shake
Gabriel Pérez Salazar*, Andrea Aguilar Edwards** y María Ernestina Guillermo Archilla***
* Doctor en ciencias políticas y sociales (UNAM), profesor-investigador de tiempo completo en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila. Responsable del proyecto.
** Doctora en comunicación social por la Universidad de La Habana. Profesora-investigadora de tiempo completo en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila.
*** Estudiante de pregrado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación. Universidad Autónoma de Coahuila.
Resumen
El meme en internet es abordado como un conjunto de signos, que son empleados como un recurso expresivo en foros de discusión y los espacios dados por las herramientas para la administración de redes sociales en línea (HARSEL), como parte además del repertorio común en los territorios digitales. Con base en sus antecedentes conceptuales, se propone una definición del meme como es actualmente empleado en estos entornos, como base para el análisis de los sentidos construidos en torno a la participación en el video-meme Harlem Shake, elaborado por estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, de la Universidad Autónoma de Coahuila. El objetivo es identificar tanto su significado para este grupo, así como el grado de filiación a las comunidades interpretativas que se derivan del uso, apropiación y reinterpretación de este meme. Los principales resultados sugieren que, cuando se participa en su reelaboración, se trata de una forma de autoafirmación colectiva ante la otredad.
Palabras clave: meme, internet, redes sociales en línea, identidad.
Abstract
Internet memes are addressed as expressive signs used within online forums and social network sites. Based in a proposed conceptual definition for this phenomena, the signification of the Harlem Shake meme is inferred from the expressions observed in a group of the Coahuila´s Autonomous University Communications’ students. The aim was to identify its meaning, as well as the affiliation sense that prevails in reference to the interpretative communities that use, incorporate and re-elaborate this meme. Main results suggests that, when participating in such re-elaboration, this represents a collective expression of self-assertion, against the otherness.
Keywords: meme, internet, social network sites, identity.
Introducción: comprendiendo los memes like a sir
Para que la comunicación pueda ocurrir; esto es, para que en verdad pueda hablarse de una puesta en común de sentidos, es necesario que existan códigos compartidos. El campo académico de la comunicación refiere esto desde el modelo matemático introducido por Shannon y Weaver en 1949, y se trata de un elemento que se sigue planteando en trabajos contemporáneos, desde diversas perspectivas. Por ejemplo, con base en el pensamiento de Martín Serrano, Romeu sostiene que:
[...] cualquier actividad comunicativa depende de un sistema de significación que, al menos mínimamente, deben compartir los participantes (tanto biológico como simbólico) para que estas señales no sólo sean producidas, sino también percibidas como tales, y posteriormente reconocidas al interior de ese sistema de significación que les otorga sentido. La comunicación es también puesta en común, espacio compartido, intersubjetividad, por lo que la significación se construye también teniendo en cuenta convenciones o significados preexistentes que, a la manera de un sistema de referencias, sirven de molde o estructura para gestar las representaciones a través de las cuales se organiza la percepción, el sentido y el conocimiento (Romeu, 2013:132).
Con base en Maffesoli (1988), dichos códigos comunes permiten hablar de la existencia de comunidades de sentido, en torno a las que se construyen referentes que operan como unidades culturales que permiten la articulación de un conjunto particular de actos comunicativos, y que además pueden proveer de sentidos identitarios. Ese es el asunto que desarrollaremos en este trabajo. Hablaremos del meme en internet, como un recurso empleado por grupos específicos, a partir de procesos de apropiación y reinterpretación de un conjunto de signos en circulación en diversos entornos del ciberespacio. La revisión de los principales antecedentes en torno a su conceptuación, serán la base para la exploración de los sentidos de pertenencia que se generan en una muestra no probabilística de usuarios universitarios que conocen y/o reinterpretan este meme en particular.
TEORÍA DEL MEME.
Cuando autores como Knobel y Lankshear (2007), Danung (2008), Shifman y Thelwall (2009) y Bauckhage (2011) hablan del meme en internet, usualmente suelen hacer referencia al trabajo de Dawkins (1976), quien desde la zoología evolutiva, plantea los primeros antecedentes1 de este campo conceptual conocido como memética. A partir de esta perspectiva, el autor discute en torno a los mecanismos de transmisión cultural, y llega a la idea de una unidad de sentido, cuya replicación es posible de una forma que podemos decir que es tanto transversal (en distintos grupos dispersos geográficamente, pero con lazos de comunicación entre ellos y ubicados en tiempos más o menos coincidentes), como longitudinal (a lo largo de varias generaciones en el tiempo). Dicha unidad de imitación es lo que se define como meme.2 Dawkins no avanza en su planteamiento sobre los mecanismos a partir de los cuales un meme es creado, sin embargo, su potencial de replicación (esto es, su capacidad para ser reproducido de forma transversal y/o longitudinal) es propuesto por este autor con base en los satisfactores psicosociales que brinda. La replicación ocurre cuando el meme es empleado por diversas personas de manera reiterada, de forma que se suma a un acervo que persiste a lo largo del tiempo y del espacio, y que en su conjunto forman parte de una cultura determinada (o incluso, el total de la cultura misma, como llega a sugerir este autor).
La forma en que el meme es replicado, con base en lo dicho por Dawkins (1976), plantea reflexiones de la mayor pertinencia desde las ciencias sociales en general, y la comunicación en particular. La expresión de dicha replicación implica la puesta en práctica de procesos comunicativos en los que, además de que el meme adquiere un uso que es socialmente construido, se construyen diversos sentidos en torno a dicha reelaboración. Nuevamente, el autor no abunda en dichos usos, pero es evidente que la representación de un meme, puede ser empleada en relación con un significado, en torno al cual se articulan las comunidades a las que hemos hecho referencia a partir de Maffesoli (1988). Así, el meme posee un potencial comunicativo, cuyo sentido es compartido únicamente por aquellos que lo han incorporado dentro de sus bagajes simbólicos. Esta forma de aproximación al meme guarda una estrecha semejanza con las propuestas de Wilson (1998) y Lissack (2004). Mientras que para el primero un meme puede ser entendido como un "nodo de memoria semántica" (Wilson, 1998:148), para Lissack, se trata de signos en pleno sentido: "los memes se han convertido en unidades semánticas capaces de evocar los significados a los que están asociados. Es el proceso de evocación y la eficacia del meme como disparador de atención, recuerdo y repetición del significado adscrito, lo que los vuelve relevantes" (2004:5). Esta relevancia, señala además Lissack, se presenta a partir de contextos específicos en los que surgen y en los alcanzan su mayor potencial referencial.
Esta dimensión sígnica del meme señalada por Lissack (2004), puede ser abordada con mayor amplitud, a partir del marco teórico dado por las aportaciones de Charles S. Peirce. Si bien existen otras destacadas aproximaciones al signo, como la de Saussure desde la lingüística, o la propuesta por Eco (1988), desde la misma semiótica; el enfoque de Peirce resulta más pertinente en función de nuestro objeto de estudio, dada la teoría general que rodea su concepción del signo, particularmente en lo relativo a las tres categorías de la semiosis (que abordaremos más adelante).
Tomando en cuenta las limitaciones de extensión del presente trabajo, de ninguna manera pretendemos hacer una presentación exhaustiva de la noción del signo de Peirce. Sin embargo, trataremos de abordar aquellos aspectos que nos permitan ubicar al Harlem Shake como detonador de procesos de generación de sentido, con la intención de descubrir referentes semánticos y pragmáticos que van más allá de lo evidente.
Para Peirce (en Short, 2007), el signo es un concepto que pasa por un proceso de evolución a lo largo de la vida de este filófoso; sin embargo, en términos generales, puede ser entendido como "algo, que bajo cierto aspecto, representa alguna cosa para alguien" (Peirce en Zecchetto, 2002:70). Esto, dice Zecchetto (2002), implica una triada dada por el representamen (ese algo), que se ubica en lugar de un cierto objeto (que no necesariamente debe referirse a algo material, puede tratarse de una mera idea), y que da lugar a una asociación significativa en la mente de quien percibe el signo; y que recibe el nombre de interpretante. Como Merrell (2001) señala, el signo implica siempre una interrelación en la que el objeto y el representamen adquieren una correspondencia que se manifiesta en el sentido o significado que se construye en el interpretante.
Desde la teoría de Peirce, el signo debe además ser ubicado en relación con sus tres categorías fundamentales: primeridad, segundidad y terceridad. Como Merrell (2001) explica, la primeridad se refiere a una abstracción en torno a aquello que es, sin ninguna referencia con nada. La segundidad, es cuando lo que es, se relaciona con algún objeto (en el sentido ya señalado), pero sin dar lugar a un significado; que cuando finalmente se presenta, constituye la terceridad.
Sin embargo, la relación representamen-interpretante no ocurre en forma automática, ni el proceso de interpretación sucede, en todos los casos, de manera lineal. Desde la pragmática de Morris (en Eco, 1988),3 la oscilación de Eco (1992) y el concepto de abducción del propio Peirce (en Eco, 1988) como la forma más inmediata y aleatoria del razonamiento inferente, podemos establecer una serie de consideraciones en torno al signo dado por el Harlem Shake, como un representamen que da lugar a un interpretante en relación con un objeto que, en este caso en particular, se encuentra abierto, es decir, sin un sentido apriorístico evidente, y que se encuentra sujeto a la interpretación tanto de quienes lo conocen, como de quienes lo reinterpretan.
Como estableceremos en el apartado metodológico, la exploración en torno a dichos interpretantes, nos permitirán ubicar una relación significante en torno a dicho objeto. En otras palabras, uno de los objetivos de este trabajo se constituye precisamente en una semiosis de segundo orden; en virtud de que el sentido de dicho objeto4 se encuentra abierto, y se busca ubicarlo en relación con la comunidad observada.
Con base en lo que ya hemos adelantado, todo meme pasa por un proceso que implica diversas etapas de uso, apropiación y reinterpretación. Dawkins (1976) se refiere a ello cuando habla de la fidelidad con que una unidad de esta clase es replicada. Si bien este autor expresa que el meme por sí mismo pareciera buscar su replicación y sobrevivencia cuasi-darwiniana a lo largo del tiempo, nosotros más bien partiremos de una visión que reconoce al actor social como elemento central en este proceso de transmisión cultural, que ocurre en buena medida, a partir de los sentidos que se le otorgan en cada caso. A diferencia de los genes y los virus (metáforas en la que se apoya el autor para ilustrar su argumentación), el meme no se autoreplica, sino que requiere de un grupo de entes que lleven a cabo dicha transmisión, de acuerdo con un modelo de semiosis ilimitada, y dotados de una serie de conexiones con el universo externo.
Es evidente que el meme entendido desde una dimensión sígnica, basa su potencial expresivo en estos procesos sociales que le dan un significado compartido, en todos los planos en que éste se encuentre. Desde la pragmática como punto de partida, más que del surgimiento del sentido y forma de un meme en concreto, podemos hablar de su uso social y de las comunidades al interior de la cuales es reconocido como un elemento que cumple alguna función. De esta manera, el meme puede aludir a un referente más o menos concreto, y cuando es reconocido por los participantes en el acto comunicativo, efectivamente posibilita la puesta en común a la que hacíamos referencia al inicio de este documento.
Como Aunger (2000) plantea, la teorización en torno al meme ha pasado por diversas etapas y grados de profundización. Sus definiciones son tan variadas como los campos disciplinares en torno a los cuales se han hecho sus correspondientes propuestas conceptuales. Sin embargo, es posible identificar al menos dos tendencias generales: las posturas instrumental-objetivas y las mentalistas. Mientras que estas últimas se adhieren a la propuesta inicial de Dawkins (1976) y autores como Blackmore (1999) conciben al meme desde su dimensión intangible,5 para otros como Gatherer (en Aunger, 2000), el meme puede abarcar una amplia variedad de aspectos, que pueden ir desde comportamientos hasta artefactos, que son susceptibles de ser reproducidos y observados. Este segundo planteamiento es fundamental desde nuestro acercamiento al fenómeno, dado que el autor enfatiza la importancia que tienen las expresiones concretas del meme, es decir, sus manifestaciones observables. Metodológicamente hablando, son justamente estas manifestaciones las que, incluyendo al meme en internet, pueden constituirse como un objeto de observación concreto, y no necesariamente, esta unidad cultural replicable per se, que de alguna manera puede existir en las mentes de los actores sociales que lo comparten, y a la que se accede en todo caso a partir de inferencias indirectas.
Desde esta perspectiva, aquello que es llamado meme en internet constituye un objeto expresivo que es ampliamente reconocido (y usado) en comunidades que se construyen en torno a sitios en línea como 4chan, 9GAG y YouTube, entre muchos otros. Si bien esta es una idea que ampliaremos más adelante, podemos adelantar que el meme en internet se ha constituido a partir de un conjunto signos, que son replicados bajo una etiqueta socialmente construida y que permite agruparlos como tales.
BIBLIOGRAFIA:?https://www.google.com/search?ie=UTF-8&client=ms-android-samsung&source=android-browser&q=187-57952014000200005